28th Septiembre 2008

De nuevo en la cueva de la Leze

Año y pico después volvemos a la cueva de la Leze. En esta ocasión fuimos Lara, Rocio, Yolanda, Patri y el menda.

Salimos de Madrid prontito y tras unas cuantas horas de viaje nos plantamos en Egino, junto al que se encuentra este peculiar barranco. Tras llegar nos cambiamos y echamos a andar, pues teníamos un buen trecho hasta la cabecera.

En mucho sitios ponen que este barranco tiene una aproximación de 45min-1h, pero por segundo año hemos comprobado que eso está muy lejos de la realidad.
Nuestra experiencia nos dice que podemos echarle un par de horitas si vamos rápido.

El camino de aproximación pasa primeramente por una sendero que remonta toda la montaña, hasta su parte más alta. Esto pueden ser 30-40 minutitos a un buen ritmo, pero una vez llegados a la parte más alta hay que bajar al otro lado, y aquí se complica la cosa.

Primero tenemos una parte corta llena de destrepes que hace ir muy lenta, y cuando terminamos tenemos un buen trozo a través de bosque, por pendientes que parecen echas de hielo, y por las que hay que ir muy lento.

Al final, tardamos unas 2h:30 minutos en llegar a la cabecera. Es verdad que no es que fuésemos muy rápidos, pero de las 2 horas no creo que hubiésemos podido bajar, así que no fiarse de los tiempos de aproximación que dicen para este barranco.

Tras el paseito, llegó el típico ritual de meternos en nuestros maravillosos neoprenos y ponernos todos los “cachibaches”, y enfilar hacia la gruta que se abría majestuosa delante nuestra.

En esta ocasión bajaba bastante menos agua que el año pasado pero aún así es una cañón muy peculiar y merece la pena.

El único problema que nos encontramos allí es que las fotos y el vídeo es de malísima calidad, debido a la poca luz que dan nuestros frontales, suficiente para ver nosotros, pero insuficiente para las cámaras, que unido a las nubes que vaho que generábamos con nuestra respiración hacían casi imposible sacar una foto decente. Aún así alguna hay.

En cuanto al cañón en sí, muy muy fácil y sin ningún punto problemático. En las reseñas se habla de un sifón al final, pero no es realmente un sifón, es un puente de roca que no tiene ninguna complicación. en una de las fotos se ve como Rocio está empezando a pasar por debajo.

Galería de fotosVideo Reportaje

publicado en Barranquismo | 0 comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

17th Marzo 2008

Presentando LocoAventura.eu, todo un buscador

Tras terminar bastante harto en varias ocasiones, buscando barrancos por una zona en concreto, me decidí por desarrollar una web, la cual permitiese precisamente eso, buscar barrancos, basándonos en zonas geográficas.

De esta forma aparece  LocoAventura.eu.

La página de momento no permite muchas opciones pero creo que es bastante potente y cómoda. Como podreis comprobar podeis buscar por países, provincias, lugar de acceso, etc..

Además podréis buscar a partir de un topónimo, y un radio. Por ejemplo, podremos buscar por Teruel, con un radio de 100 kilómetros, saliendonos los barrancos que estén a esa distancia en línea recta.

Quiero que quede muy claro que la información que hay de cada barranco es orientativa. De ninguna manera me responsabilizo de que esos datos sean 100 % correctos. Simplemente he intentado hacer un resumen en base a la información que me he encontrado en otras webs.

Todos los barrancos tienen uno o varios links a la páginas/s de las cuales se ha sacado la información. En cuanto a la localización geográfica es aproximada, no está puesta al milímetro.

Y solo me queda comentar que poco a poco iré mejorandola con las cosas que se me ocurran, y añadiendo nuevos barrancos, que solo hay de España, y no todos.

Cualquier sugerencia que tengáis, os ruego que me la hagais llegar a través del formulario de contanto, o a través de comentarios en esta misma entrada.

Y de la misma manera, os agradecería que me pasaseis información de cualquier barranco que querais que se añada. A poder ser darme todos los datos (nombre, localización, caudal, tiempos, vehículos, etc…)

locoaventuraeu.jpg

publicado en Barranquismo | 4 Comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

12th Octubre 2007

Barranco de Literola Inferior

Al contrario que el Literola superior, el Literola inferior está muy bien equipado. En este caso los anclajes eran mucho más serios, y las “cuerdecitas” quedaban atrás, siendo sustituidas por cadenas.

El barranco enseguida nos sorprende con grandes rápeles y más agua que la parte superior. Aún así las reuniones siguen estando situadas apartadas del cauce principal y no debería de haber problemas.

El barranco, sobretodo en su parte final se encajona bastante lo que lo hace frío y oscuro. Si encima se junta con algo de viento, la verdad es que se puede pasar bastante frío. Aunque no hay que olvidar las fechas en las que nos acercamos.

Existen varios rápeles largos, pero alguno sin mucho interés al descenderse a varios metros del cauce del agua. Aún así el entorno merece la pena ya que nos encontramos encajonados entre dos grandes y altas paredes.

Casi al final, un rápel muy vertical y muy muy chulo. El agua se concentra a su salida y poco a poco se va difuminando levemente, lo que hace que bajemos bajo un buen chorro de agua, abierto lo suficiente para no rompernos el cuello por la presión. Eso si, visibilidad, poca, jeje. Hay que bajar al tacto de nuestros pies.

De cualquier forma, si el caudal fuese alto, la cabecera de ese rápel, el más problemático, tiene varias reuniones, cada una más alejada del chorro de agua. Así que si bajase mucha agua deberíamos poder descenderlos sin ningún problema. Además la recepción se hace sobre una gran roca. Vamos, que no hay poza, y cuando llegas abajo te encuentras de pie sobre una roca totalmente fuera del agua. Eso si, cayéndote toda la cascada encima.

Tras unos cuantos rápeles más, que hacen interminable la parte final, ya que se va muy lento, divisamos el puente sobre el que descansa a escasos metros nuestro coche. Un par de rápeles más y llegamos justo debajo del puente. En ese punto acaba el cañón, justo unos 10 metros antes de llegar al puente. Solo nos quedará recoger el material, pasar bajo el puente, y unos 5-10 metros después veremos a la derecha un sitio por donde subir. Se nota el sitio porque está muy sobado, y en una leve trepada aparecemos en una leve senda que en un minuto o menos nos devuelve al asfalto de la carretera. Esto si que es un retorno rápido y cómodo y lo demás son tonterías.

Desde mi punto de vista el Literola Inferior es muy muy recomendable. Es una cañón con una aproximación de unos 15 minutos, 2 horas de descenso y 1 minuto de retorno, sin necesidad de combinación de coches y muy muy bonito y de meternos en época de crecidas, se puede poner muy técnico. El Literola Superior está también muy bien, pero tiene menos interés.

Galería de fotos

publicado en Barranquismo | 0 comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

12th Octubre 2007

Barranco de Literola Superior

En un brote de valor nos levantamos pronto y salimos dirección al barranco de Literola, aunque sabíamos que por allí, al estar muy alto haría mucho frío. No nos equivocábamos.

Desde Benasque dirección los llanos del hospital, y al poco de pasar la carretera que lleva a los baños de Benasque, cruzamos por un puente, el bien señalizado barranco del Literola.

Tanto antes como después del puente hay sitio para aparcar tranquilamente el coche y prepararse.

Eran las 11:40 cuando terminamos de equiparnos y nos disponíamos a hacer el barranco integral, tanto el Literola Superior, como el Inferior.

Tras pasar el puente y dirección norte por la carretera, a 50 metros sale una senda que es la que deberemos de coger para remontar el cañón.

Según la información que teníamos dicha senda atraviesa al principio un bosque y tras salir, a pocos metros habría un puente de madera que marcaría el inicio del Literola Inferior. Bien, esto se supone que eran 30-40 minutos.

Lo que nos encontramos es que en 10 minutos habíamos atravesado el bosque y efectivamente un poco después la senda se acercaba al agua, permitiéndonos introducirnos en el barranco. Era el inicio de la parte inferior, pero no había ni puente ni nada. Y los 30 minutos que habíamos leído eran exagerados.

Pero nosotros queríamos hacerlo integral así que continuamos adelante por la senda para “remontar la siguiente loma” según ponía en las reseñas, que nos debería de llevar 1 hora.

Bueno, solo comentar que remontar esta loma es un buen paseo. La senda se empina mucho y es un buen rato, un buen machaca piernas. Menos mal que cuando estuvimos ya no hacía mucho calor debido a las fechas, aunque hacía muy buen tiempo. Incluso había algo de nieve caída dos noches antes.

Tras terminar de remontar la loma se desciende por detrás hasta conseguir llegar al barranco. Eran las 12:40 y en este caso si que habíamos tardado la hora esperada. A partir de aquí un barranco raro en cuanto a instalaciones se refiere.

Nos encontramos con que las instalaciones no eran ninguna maravilla, pero bueno, las hay peores. Eran spits con cintas y mosquetones en su mayoría. Eso si, parecía que jugaban al escondite con nosotros.

Hubo varias (varias = muchas) ocasiones que estuvimos un buen ratillo buscando la reunión, porque no se veía. El problema es que están exageradamente lejos del cauce del agua por lo que el área de búsqueda aumenta mucho, y luego también influye que en ocasiones están montadas en arboles por lo que quedan muy camufladas.

Es más, hubo una ocasión en la que tras estar más de 5 minutos buscando la reunión, en una cascada bastante alta y chula, decidimos destreparla por un lateral. Y yo creo que no eramos los primeros, parecía estar usado el destrepe. Luego desde abajo vimos una cinta que asomaba tímidamente tras unas ramas de un arbusto. Realmente bien escondida.

Pues así, jugando al escondite fuimos bajando poco a poco. Una pena las reuniones a veces, que estaban totalmente apartadas del agua, y hacían que el rápel fuese más soso, pero se contrarrestaba con un paisaje y unas vistas preciosas de fondo.

El descenso en general es muy bonito, una pena lo de las reuniones como ya he dicho, pero bueno, eso también da la posibilidad de bajarlo con mucha agua (hablo del Literola Superior).

Según se va subiendo se vé como cuando más o menos empieza el Literola Inferior se une con este otro pequeño barranco que baja paralelo al Literola. Bien, pues llego un momento que estábamos llegando a esta parte, nos quedaba una zona que se encañonaba un poco más, de unos 3-4 rápeles seguidos y llegaríamos al Literola Inferior.

Pues nada, de repente las reuniones desaparecieron por arte de magia. Nos encontrábamos en una zona alta donde se veía muy bien como continuaba el barranco montaña abajo, y veíamos a unos 300m en línea recta, la parte del Literola Inferior, solo nos separaban 3 o 4 cascadas, pero fuimos incapaces de encontrar una mísera reunión, ni buena, ni mala. Así que tras un rato buscando nos salimos del barranco al camino por el que habíamos subido, para descender esos 300m, perdiendo la posibilidad de descender esas cascadas, y volver a entrar al cauce en la parte inferior del barranco.

Cuanto menos raro. Es posible que no viésemos las reuniones, ya que nos venía costando un poco encontrarlas hasta entonces, pero creo que no, que no estaba equipado. La verdad es que es muy extraño que en mitad del barranco haya una parte sin equipar, aunque te puedas salir muy fácilmente al camino. Es una pena.

En fin, serían las 15:30 de la tarde cuando empezamos a descender la parte inferior. 2 horas y media para dos personas, muy lejos de la hora que habíamos leído.

Galería de fotos

click to view on my google map

publicado en Barranquismo | 0 comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

11th Octubre 2007

Cañón de Chuixé

Las mañanas eran frías y por eso decidimos acercarnos al barranco del Chuixé, el cual llevaría poca agua, tal y como el año pasado.

Al acercarnos vimos que no llevaba poca, sino prácticamente nada. Así que nada, ni nos pusimos los neoprenos. Cogimos la mochila con las cuerdas y los arneses y tiramos p’arriba.

El descenso cortillo, sosillo ya que bajaba muy seco y tal, pero bueno, para echar la mañana está bien. Por lo menos la aproximación son 10 minutos, y el retorno 5 minutos. Con lo que llegas fresco al coche.

Eso si, al final llegamos mojados ya que la cuerda se mojaba en las pozas y con el leve chorrillo de agua que bajaba pos eso… al final los pantalones bien mojados del agua de la cuerda.

Y como el año pasado, de vez en cuando pasaban algunos senderistas que se quedaban un rato mirando como nos colgábamos de una cuerda.

Galería de fotos

click to view on my google map

publicado en Barranquismo | 0 comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

8th Octubre 2007

Gorgas de los Galanes

Para gastar nuestros últimos días decidimos aprovechar esta semana, la cual tenía un día de fiesta, y de esa manera volver a irnos de vacaciones semana y pico.

Pero en este caso decidimos que no fuese una semana de “novios ñoños domingueros”, e intentar hacer alguna cosilla.

De esta manera nos fuimos Patri y yo a Benasque a ver que hacíamos.

Teníamos pensado hacer un par de ferratas, entre ellas la de Cerler, pero no encontramos ningún sitio que nos alquilasen disipadores, así que lo dejamos de lado. Teníamos pensado hacer rafting… pero se había roto una turbina de la presa que regula el río donde se hace y habían anulado los descensos de rafting…. así que nada, algunos planes se fueron al garete, aún así hicimos nuestros pinitos.

El primer asalto fue a las gorgas de los galanes, barranco situado en el valle de Estós, muy cerca de Benasque.

Salimos pronto y dejamos el coche a la entrada del valle. Nos equipamos y echamos a andar. Según la reseña que llevábamos eran 1 hora y 20 minutos hasta la cabecera. Nos pusimos a andar a buen ritmo, yo siguiendo a mi novia como malamente podía, y aún así, a un buen ritmazo, tardamos justo el tiempo que indicaba la reseña.

A mitad de camino, o un poco antes, el camino se bifurca. A la izquierda señala hacia unos ibones. Bien, pues es por la derecha. Lo digo porque nosotros dudamos, y bueno, tuvimos suerte, jeje.

El camino asciende siempre por la orilla derecha orográfica del río y tras un buen rato subiendo (siempre subiendo) aparecen a nuestra derecha unas grandes cascadas, esas son. Poco más adelante el camino gira hacia la derecha dirigiéndose hacia las cascadas, las cuales se remontan y poco después llegamos a una enorme pradera con un refugio al fondo. Ahí comienza el descenso.

Al llegar.. fresquete, y el agua… pues se veía movidita la cosa.

Bajaba fuerte pero parecía que no había problemas así que nos pusimos los neoprenos y nos dispusimos a bajar en primer rápel, tras andar 30 m por el río.

El primer rápel está montado en un árbol, es semi volado y la recepción es en una poza bastante agitada en la que hay un pasamanos a medio metro del agua, para poderte sujetar. Pues dicho y echo, allí enganchados como pudimos recogimos la cuerda y seguimos hacia abajo.

A partir de ahí descendimos un par de rápeles más y al final decidimos buscar una escapatoria.
El barranco tiene un problema gordo y son las instalaciones. Son buenas, instaladas fuera del agua y tal, pero tiene una gran pega, y es que parece que las han puesto a posta, una a cada lado del río. Osea, bajas un rápel y la siguiente reunión te obliga a cruzar el agua. Bajas, y lo mismo, bajas y otra vez, etc…

Esto con poca agua no tiene más problema, pero bajaba bastante y era una auténtica odisea el cruzarse sin que te llevase (la piedra escurre mucho). Así que tras pasarlo un poco mal un rato decidimos intentar salirnos y no seguir probando suerte.

Tras el tercer rápel si no recuerdo mal vimos una pared muy empinada de hierba, tierra y piedras que se veía un poco sobada así que decidimos subir por ahí. Tardamos bastante ya que estaba complicado también, pero bueno, despacito y sin prisa se subió bien. De ahí en 5 minutos estábamos en la cabecera de nuevo.

Empezábamos mal la semana… con una derrota, :-)

De ahí ni nos quitamos el neopreno, hasta el coche a más que buen paso, tardando unos 50 minutos más.

Aún así estuvo bien. Lo poco que hicimos estuvo chulo ya que tuvo su técnica ir avanzando, muy lentos por cierto.

Galería de fotos

click to view on my google map

publicado en Barranquismo | 2 Comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

1st Agosto 2007

Concurso fotográfico de espeleo y barrancos

El Grupo de Espeleología de la ciudad de Sant Feliu está promocionando su XIII edicion del concurso fotográfico de espeleo y barrancos.

El plazo de admisión de fotografías termina el 3 de Noviembre de 2007.

El sorteo se realizará el día 10 de Noviembre y habrá una exposición que durará desde el mismo día 10 hasta el día 18 de Noviembre de 2007.

Para más información: espeleogrup@santfeliu.net

concurso_fotografia.jpg

publicado en Barranquismo, Espeleología | 0 comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

2nd Junio 2007

Cueva de la Leze

Llegado el fin de semana nos planteamos donde ir. Y como el que va el sábado al centro comercial a pasar el día, nosotros nos acercamos a Vitoria a “pasar el día”.

El destino fue Egino, pueblo cercano a Vitoria en donde se encuentra la famosa Cueva de la Leze.

Salimos pronto de Madrid, sobre las 8:00 AM dirección norte. Cerca de las 12 de la mañana habíamos llegado al parking en donde dejaríamos el coche. Desde el parking se veía ya la gran abertura que marcaba la salida de la cueva.

La cueva de la leze es una cueva que atraviese una montaña de lado a lado, por la que discurre un riachuelo descendible. Esto lo convierte en un cañón dentro de una cueva.

Comimos algo, nos equipamos y nos pusimos en marcha.

Tras dejar el coche nos encontramos con un lugareño que nos contó un poco algo de historia del lugar, como que a principios del siglo XX se construyeron 3 presas poco antes de la entrada de la cueva, y a la salida se construyó una central hidroeléctrica.
A los pocos meses vinieron fuertes lluvias y la primera de las presas no aguantó. Su rotura se llevó por delante las otras dos y esto produjo que una gran riada atravesase la cueva y se llevase con ella la central que había a su salida.

Este hombre nos indicó por donde empezaba la ascensión. Dicha ascensión remonta la montaña por la parte izquierda de la abertura de salida, de 80m de altitud. Se sube muy rápido ya que la senda no nos deja descansar ni un momento, con su considerable pendiente.

En unos 40 minutos llegamos a la parte más alta, a la cresta, en donde se ve el otro lado…. o se debería ver, porque subimos todo el rato con niebla.

snipshot_e4171rti05jr.jpg

Desde ese punto, no se si existirá un buen camino, pero nosotros no lo vimos. Nos encontramos con una de las peores bajadas que hemos visto. Una bajada super empinada, con algún destrepe en toda regla. Y todo esto en un terreno con una humedad brutal que hacía que cualquier cosa que tocases estuviera cubierta de musgo.

Tras bajar los primeros metros más que empinados y jugandonos una buena caida llegamos a una parte más “plana”. Realmente lo que hizimos fue meternos ya de lleno en el bosque, siguiendo una debil senda que iba paralela a la pared, dirección al sonido del agua, que se oía de lejos.

El bosque, aunque había senda fue otra aventura. Todo el camino estaba muy empinado y el suelo, debido a la humedad era de un barro tirando a lodo, con una capa de hojas medio podridas encima. Os podeis imaginar lo que resbalaba eso.

Lara y sus 6 - 7 caidas os lo pueden confirmar. Yo tuve algo más de suerte, pero no me libré de un buen culazo, un rodillazo a una piedra y algun otro golpe.

Tras un buen rato, mucho… llegamos a la entrada de la cueva. Realmente impresionante. Esta parte es un poco más baja, pero sigue teniendo unos 60m que unido al ruido del agua, que en este lado corre más vivaz entre cascaditas, hacen que sea sobrecogedor.

snipshot_e4i6df4jkdj.jpgEl entorno nos obligó a pensarnos un poco que hacer, si remontar la horrible cuesta o adentrarnos en la grieta. El temor que teníamos era que no conocíamos la cueva ni el caudal que empieza a ser peligroso. Además según el croquis hay un sifón que no sabíamos como sería, en el cual según nos contó el lugareño, murió un hombre hace años.

Al final nos decidimos, ya que no parecía que bajase mucha agua, y nos pusimos los neoprenos.

Bueno, la entrada resulta increible. No es una entrada llana ni mucho menos, sino que la gruta nada más entrar empieza a descender rápidamente, recordando a la película de viaje al centro de la tierra.

A la entrada, a la que se accede tras un rápel que hay montado en un arbol, hay un pequeño pasamanos que nos lleva hasta la primera reunión, la cual tras un pequeño rápel nos introduce en el cauce en sí.

A los pocos metros nos encontramos con otro rápel, el primero dentro del cauce, y entonces apareció nuestra segunda preocupación: los frontales.

Ibamos con unos frontales de 6-8 € cada uno, bastante malos, aunque rezaban que eran inmunes a salpicaduras…. ya veríamos.

Pasamos la cascada sin mojarnos practicamente la cabeza, alguna gota perdida pero bien. Los frontales eran más que suficientes para iluminar, ya que la cueva es bastante estrecha todo el rato y con “poca” luz basta. Y de momento las primeras gotas aguantaban (teníamos un tercer frontal de repuesto, de 2 € :)).

Fuimos progresando poco a poco por los numerosos y próximos rápeles. En algunos nos mojabamos más y en otros menos. Los frontales pronto se habían mojado bastante ya que había cascadas en las que era imposible que no te cayese algo de agua encima, pero seguían luciendo perfectamente.

En alguna de las cascadas (la de 12m) hizimos malabares para evitar que nos cayese toda la cascada encima y mantenernos lejos del cauce.

Tras hora y media o así y tras un recodo vimos un resplandor que nos indicaba que estabamos a punto de salir de la cueva. Solo nos quedaba el temido sifón como tramos resaltable así que seguimos avanzando. Desde que se vuelve a ver hasta el final del cañón hay más de un destrepe un poco expuesto y un par de rápeles con reuniones también un poco expuestas.

Y por fin llegamos al sifón. No era para tanto ya que la piedra forma una especie de H. De manera que hay un puente de roca, que forma el sifón, pero se puede pasar por encima de él perfectamente. El único problema que pudiera haber es que si baja mucha agua, la corriente por la parte inferior de la H sea muy alta y nos “chupe”, pero vamos, no es un sitio peligroso. En nuestro caso el agua llegaba a sifonar por los pelos el paso y no había casi corriente ya que el paso es ancho. Así que pasamos por debajo, metiendo la cabeza entera.

Los frontales seguían luciendo (aunque ya no hacían falta). Como daban de sí estos frontales guarros. Aunque el mio al rato empezó a hacer ya cosas raras…

Desde el sifón poco más que contar. un par de destrepes y se acabó. Y luego en menos de 5 minutos estamos en el coche ya.

En resumen, un sitio muy peculiar el cual merece la pena visitar. Eso si, importante asegurarnos de que el sistema de iluminación que llevemos aguanta el agua.

Al llegar al coche, nos cambiamos, comimos y camino de Madrid de nuevo. Escogimos un sitio un poco lejos para pasar el día, pero mereció la pena.

laleze.jpg
Galería de fotos

click to view on my google map

publicado en Barranquismo, Espeleología | 2 Comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

15th Mayo 2007

El infierno de las Gorgas Negras

Para llegar “pronto” a Madrid tocó madrugar. A las 5:45 AM se produjo el toque de diana, desayuno rápido y puesta en marcha. A las 6 y pocos minutos estábamos andando.

Hacía frío, bastante, y viento, también bastante. Esto unido que íbamos con pantalón corto / mallas y una camisetilla, hacía que no fuese muy agradable el paseo. Así que nada, a darle caña y a imponer un ritmazo para entrar en calor.

Nos esperaban 3 horas de aproximación (o esa es la teoría).

Bajamos al río desde Rodellar y enseguida empezamos a subir, rumbo a la cabecera de las Gorgas Negras. El ritmo era más que alto, pero aún así no entrabamos en calor, debido a que íbamos andando por zonas encajonadas donde corría bastante viento, y no nos daba ni un solo rayo de sol por ser tan temprano.

Así fuimos mucho tiempo, a un ritmo endiablado, subiendo todo el rato por un camino que muchas veces estaba escavado sobre una pedrera, otras era un camino ancho….

Así llegamos al Dolmen de la Losa Mora, que indicaba que habíamos llegado aproximadamente al final de la subida y estábamos en la parte más alta de las montañas, en una zona bastante plana y expuesta al viento.

Pocas y rápidas fotos en dicho dolmen y a seguir, que íbamos helados. Al aplanarse el terreno aumentamos más el ritmo. Rodrigo se puso delante, aprovechando su altura para andar con unas zancadas imposibles de seguir. Yo personalmente no podía y cada unas decenas de metros tenía que echar a correr un poco para recuperar el terreno que iba perdiendo en cada paso.

Creo que nunca he “andado” tan rápido durante tanto tiempo, aunque hubo otra vez que se pareció bastante.

Poco después llegamos al pueblo abandonado de Nasarre, en donde había una iglesia muy bien conservada, o reconstruida. Allí nos cobijamos unos minutos para intentar recuperar algo de temperatura, la cual brillaba por su ausencia.

10 minutillos de descanso y otra vez a correr, en este caso cuesta abajo. Seguimos al mismo ritmo, sin poder levantar la vista del suelo, andando por un sendero estrecho, que se terminó introduciendo en vegetación, para llevarnos algún arañazo de recuerdo en las piernas y brazos.

Y por fin llegamos al río. Lo que se supone que son 3 horas de aproximación lo hicimos en 2:20 h. Para que os hagáis una idea del ritmillo…

Eduardo iba con su rodilla machacada, los demás aguantamos bien el “paseo”. La verdad es que yo estaba bastante sorprendido. Llevabamos 4 días andando una media de 7-8 horas diarias, a unos ritmos más que buenos, y estaba perfectamente, nada cansado, sin molestias y con muchas ganas de hacer el cañón.

Nos pusimos los neoprenos, algo de comida y al río.

El cañón empieza con una zona encajonadilla donde el agua cogía mucha fuerza y había que andar con cuidado, sobretodo en los destrepes, si no querías salir disparado. Bajaba fuertecillo, pero no nos pareció peligroso.

snipshot_e4c0afs5ca4.jpg

Alguna cascada que nos pareció traicionera y nos hizo estudiar un poco la bajada, algún semi-sifón que nos hizo mirar un poco, pero al final fue muy sencillo. Ningún paso difícil, para nada.

Seguimos bajando y bajando…. pasaban las horas. Cuando llevábamos unas 4 horas paramos a descansar y reponer fuerzas. Estuvimos comiendo un poco, al solecito, que hasta entonces no nos toco con ninguno de sus rayos, ya que el cañón es bastante encajonado.

Tras el descanso seguimos nuestro camino, que aún nos quedaba un trecho.

Justo después de donde hicimos el descanso vino una zona más angosta, aunque cortita. Muy bonita, y justo después…… justo después un infierno :).

El infierno con que nos encontramos fue con una sucesión de pozas enormes, de agua mansa en las que había que nadar.

La primera incluso se agradece, la segunda está chula también, la tercera…. vale, pero a partir de ahí es un coñazo.

Además algunas eran en forma de “S” y cuando parecía que acababa aparecía un giro y veías que seguía 30 metros más.

Echamos en falta unas aletas de buceo, o una piragua :). Realmente se hizo muy pesado porque tardamos un buen rato en atravesar todas y además los brazos se cansaban de nadar, sobretodo con el neopreno.

Al final, tras lo que parecieron kilómetros a nado, acabaron las pozas y apareció una senda por la orilla del río. La seguimos y en un rato llegamos a la pradera que marcaba el final del cañón de las Gorgas Negras, y en inicio del barranco del Barrasil.

Allí vimos a una pareja de extranjeros que iban a hacer este segundo barranco.

Descansito para quitarnos todo el equipo y de vuelta al coche.

La vuelta comienza con una subidita, suave pero un poco larga. En este punto Eduardo estaba pal arrastre, con la pierna echa polvo y me temo que con las fuerzas más que justas.

Tras un buen rato subiendo salimos al camino de subida y empezamos a bajar por la senda-pedrera por la que subimos.

Sobre las 5:30 de la tarde estábamos en el camping de vuelta. 11 horitas y media de cañón. Vamos, un buen paseo como para decir que “echamos el día”.

La verdad es que merecio la pena. Es un cañón precioso y disfrutón todo el tiempo. No tiene zonas “muertas” en las que solo haya que andar por el río, sino que continuamente hay cosillas, ya sean rápeles, destrepes, etc…

En el camping comida rápida, recogida y pitando para Madrid. Al final llegamos sobre las 12 a Madrid. Y al día siguiente a currar…..

gorgasnegras.jpg
Galería de fotos

click to view on my google map

publicado en Barranquismo | 0 comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo

14th Mayo 2007

Y tripitiendo los oscuros del balces

Tercer día del puente. Con unas cuantas horas de pateo a nuestras espaldas, nos despertamos muy temprano con el ruido de la lluvia. Era pronto, sobre las 5 o las 6 de la mañana así que aún había esperanza pero el cielo no tenía buena pinta.

Teniendo en cuenta que poco podíamos hacer seguimos durmiendo.

Sobre las 8 ya no había quien durmiese (unos en aislantes, otro sin aislante dentro de la tienda y yo en el coche) así que nos levantamos. Seguía lloviendo, suave pero constante. Nos vestimos, cogimos el desayuno y nos fuimos al bar para poder estar en un sitio cómodo y a resguardo de la lluvia. Barajamos opciones….. y decidimos darle tiempo al día así que sacamos el parchis de nuevo y así empezamos el día, entre dados.

Serían las 9:30 o 10 de la mañana cuando el día mejoró algo. Ya no llovía y el cielo había aclarado algo, aún así no tenía muy buena pinta. Decidimos recoge la tienda y acercarnos a los oscuros de balces.

Teniamos claro que había muchas posibilidades de que empezase a llover con lo que nos iríamos para Madrid, y de no llover había muchas posibilidades de que después de la aproximación nos encontrasemos un río muy “encabronado” lo que nos obligaría a darnos la vuelta y volver al coche, rumbo a Madrid de igual manera.

oscuros-camping.jpg

Entre que recogimos y nos hacercamos a los oscuros el día iba mejorando lentamente. Cuando dejamos el camping ya lucía el sol, aunque no en todo su explendor. De esta manera llegamos a donde se deja el coche, nos equipamos y nos pusimos a andar.

Eduardo iba echo polvo con su rodilla, así que fue tirando a base de antinflamatorios. Los demás nos encontrabamos con todas nuestras fuerzas aún.

La aproximación, como siempre, una leve pero larga cuesta seguida de una bajada infernal por una senda escavada en una pedrera.

Cuando llegamos al río el día estaba más despejado aún y no parecía bajar mucha agua, como otras veces. Nos pusimos los neoprenos y nos dirigimos al caos inicial del cañón.

Al llegar al caos vimos que no bajaba el mismo agua que otras veces. Se notaba que el río bajaba crecido y durante unos cuantos minutos estuvimos debatiendo el nivel de dificultad.

Lara se puso un poco alarmista y decía que bajaba muy fuerte, se penso seriamente darnos la vuelta. Según mi opinión bajaba algo más fuerte pero bueno, no lo ví complicado. Al final…. pues eso, que estos andaluzes son unos exagerados :D. Bajaba más fuerte que otras veces pero vamos, sin ningún tipo de problema.

El caos si es verdad que lo hizimos distinto. La última vez hizimos un rapel que te metía por debajo del caos, que en esta ocasión no hizimos, bajaba mucha agua así que fuimos por encima del caos unos metros más e hizimos otro rapel más adelante.

Después el paso sifonado…. bueno, se podía pasar pero no nos quisimos complicar la vida por si acaso y también lo pasamos por encima, rapelando y cayendo justo después del sifón (que no estaba sifonado, aunque si muy revuelto).

Y después los estrechos. En esta ocasión esta parte estuvo mucho más chula ya que al haber más agua había más corriente (que en esta parte es casi nula) y te podías dejar llevar, avanzando mucho más rápido.

Y después la cascada final. De la misma forma se podía rapelar por la cascada pero preferimos hacer el rápel que hay al final del pasamanos. Pasamanos del que hasta con un estribo cuesta soltarse….

Y poco más. Cuando terminó el cañón y volvio a abrirse y verse bien el cielo pudimos contemplar que hacía un día perfecto y había desaparecido cualquier posibilidad de lluvia.

Así que nada, volvimos al coche, nos cambiamos y volvimos de nuevo al camping. Vuelta a montar la tienda y todo el chiringuito. Comida, cervecitas y a pasar la tarde pensando en el día siguiente.

Por la noche cenamos en el bar del camping mientras discutiamos que hacer. Yo quería volver el martes “pronto” a Madrid y Lara y Rodrigo querían hacer las Gorgas Negras, que desde un principio era el plato gordo del puente. Eduardo se limitaba a escuchar…jeje

Al final pues paso lo que tenía que pasar, que me convencieron. Soy debil….

Mientras cenabamos ojeamos la guía de guara de barrancos para documentarnos más sobre el cañón, ya que este si que no lo conocíamos.

Eduardo se la empapó muy bien y estaba cuanto menos asustado ya que ponía que era un barranco con partes muy estrechas y complicadas, que era sensible a las lluvias y que recogía mucha agua de las montañas próximas. Total, que viendo que la noche anterior había estado lloviendo sin parar, estaba acojonaillo…. a parte de rebentado….. pobre :).

Así que nada, teniendo en cuenta que es un cañón muy largo (el más largo que hemos echo), y que no queríamos llegar a Madrid a las mil decidimos madrugar…. y mucho, así que nos fuimos rápido a la cama.

oscuros.jpg
Galería de fotos

click to view on my google map

publicado en Barranquismo | 2 Comentarios Imprimir este post Post2PDF Enviar por Email a un amigo